El Pilar es la imagen que proyecta Zaragoza, el rasgo más reproducido en las postales. El tema pilarista ocupa un sitio de privilegio en el folklore y en la historia de Aragón. Es un templo mariano al que acceden un número superior a los diez millones de personas por año.
El núcleo de la tradición Pilarística consiste en que la Virgen María vino en carne mortal a Zaragoza para confortar al Apóstol Santiago el Mayor en sus tareas de evangelización. Le dejo una columna de jaspe y una talla, con el encargo de que, en ese mismo lugar, se levantase una capilla en honor de Nuestra Señora.
Vamos a hacer un recorrido de veinte siglos por la historia de esa primera capilla hasta llegar a la gran basílica mariana de la actualidad.