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El secretario de la sección sindical de UGT en Opel España y miembro
del comité europeo, Fernando Bolea, insistió ayer que el
comité de empresa europeo no admitirá "ni despidos forzosos ni
cierres de plantas". En declaraciones a este diario tras la
reunión que mantuvo con la dirección de la compañía en Europa, Bolea
aseguró que el comité ha solicitado que no se tome ninguna decisión
sin conocer la opinión de los representantes de los trabajadores,
además de que no se produzca ningún despido forzoso y el cierre
de alguna planta.
La
compañía, que se comprometió a estudiar las peticiones sindicales,
ha citado al comité europeo el próximo lunes en Rüsselsheim (Alemania)
para ir detallando el plan Olympia. Bolea se mostró tranquilo respecto
al efecto del plan en la planta de Figueruelas. "En caso de que
se cerrara alguna planta, entramos todas en las posibilidades pero
la de Figueruelas es una de las mejor situadas para que eso no ocurra
porque es una de las más competitivas, rentables y de mayor calidad,
junto a la de Rüsselsheim". Si,
al final, se decide sólo reducir la capacidad de producción en todas
las plantas a través de la salida de trabajadores, "tampoco nos
afectaría mucho porque la fabricación del Monocab puede requerir
incluso más personal". El representante sindical reconoció que
es necesario un ajuste ante la situación de pérdidas que vive el
fabricante automovilístico, pero insistió en que si no se aceptan
las peticiones de los trabajadores "hablaremos de movilizaciones
en todas las plantas de Europa".
La dirección comunicó al comité que las ventas han caído un 4% en
Europa a nivel general, que en el caso de General Motors es del
1,4%. De cualquier forma, se mostró confiado en que, al final, la
compañía, escuche las propuestas del comité. Sobre la posibilidad
de que la firma decida evitar duplicidades y limitar la fabricación
a cada planta de un modelo determinado, Bolea argumentó que, en
ese caso, "habría más modelos que plantas y habría que construirlas".
Por su parte, el presidente del comité de empresa de Opel, Juan
Carlos Sánchez, aseguró a Europa Press que el plan "ha cogido
en un buen momento a Figueruelas" y que, si en el 2003 arranca
el Monocab con plena capacidad, "harían falta contratar a 500
personas, con lo que podríamos pasar de puntillas por esta crisis".
En
la misma línea, el portavoz del comité de empresa europeo, Klaus
Franz, insistió en declaraciones a EL
PERIODICO en que los rumores de que la planta de Figueruelas
sea la candidata para el cierre son "pura invención", y argumentó
lo que ya se ha oído en España esta última semana: "la inversión
de casi 80.000 millones de pesetas realizada para la producción
del Monocab a partir de 2003 convierten en una insensatez hablar
del cierre" de la planta aragonesa. Franz también advirtió que
el comité no aceptará ni cierres de plantas ni despidos.
A
partir del cumplimiento de estas condiciones, Franz se mostró dispuesto
a negociar sobre las alternativas propuestas por la dirección. Franz
calificó de "realista" la cifra de sobrecapacidades estimada
por el presidente y reconoció la necesidad de eliminar duplicidades,
pero exigió que los recortes se impongan a todas las marcas y empresas
europeas de General Motors por igual, ya que "los trabajadores
llevan muchos años contribuyendo con su aportación al saneamiento
de la empresa".
[Subvenciones,
regulaciones, y ahora, ¿qué más?]
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El Futuro
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